Cómo empezar en marketing digital: mi historia
Por Manu Ferrini · 11 de junio de 2026 · Lectura de 5 min · Basado en el primer video de mi canal
“Bueno, Manu: tenemos que hacer que esto venda.” Esa frase me la dijo mi jefe en una reunión, mirando un e-commerce recién terminado que no vendía nada. Sin que ninguno de los dos lo supiera, fue el comienzo de mi carrera.
Me preguntan seguido cómo empezar en marketing digital. No tengo una receta, pero tengo algo mejor: la historia real de cómo empecé yo, con los números reales. Es la misma que conté en el primer video de mi canal.
2017: un e-commerce en una ciudad donde nadie compraba online
En 2017 yo iba por mi segundo o tercer año de Programación en la universidad. Con mi pareja quedamos embarazados y tuve que salir a buscar trabajo. No tardó en llegar una oportunidad muy linda: un empresario reconocido de la región necesitaba crear un e-commerce y empezar a vender online.
El contexto importa. Era una ciudad no muy poblada de Argentina, en un momento donde el e-commerce ni siquiera estaba desarrollado en el país. La empresa tenía tres sucursales físicas y vendía muy bien — pero online no vendía nada. Después de un largo proceso de entrevistas, ese desafío pasó a ser mío.
Yo tenía habilidades de programación. De marketing, poco. Así que compensé de la única manera que conocía: trabajaba 10 horas por día y estudiaba 4 a 6 horas más, lo máximo que podía. Todo ese mundo era nuevo y, para mí, en ese momento, muy complejo.
La primera decisión grande: la plataforma
La empresa ya tenía un e-commerce, pero era precario: estaba montado sobre una plataforma que no andaba para nada bien. Había que rehacerlo. Y elegir la plataforma nueva era, para mí, la decisión de mi vida: si le erraba, todo el esfuerzo que hiciera después iba a ser en vano.
Recuerdo muy bien esos días, fueron tremendos. Me decidí por PrestaShop, que en ese momento era una buena opción: tenía muchos módulos y muchos desarrolladores armando cosas que te ayudaban a construir una buena tienda. Mis habilidades de programación me sirvieron mucho para desarrollarla.
La tienda estaba lista. Las ventas no llegaban.
Terminé la tienda online y nos pusimos a esperar las ventas. Las ventas no llegaban. Ahí vino la reunión con mi jefe y la frase del principio. Me puse a estudiar el problema y la conclusión era simple:
“Una tienda online es lo mismo que tener una hermosa tienda física en el medio del desierto. Si no pasa nadie por ahí, de nada te sirve.”
La tienda no tenía un problema de producto: tenía un problema de tráfico. Buscando cómo hacer que la gente la visitara descubrí Google Ads y creé mis primeras campañas de búsqueda. El primer mes, una venta. El segundo, tres o cuatro.
Visto desde afuera parece poco. Pero cada vez que mi teléfono sonaba con una venta nueva, me volvía loco: era adicto a ese sonido y lo quería escuchar cada vez más. Trabajaba sábados a la noche, domingos a la noche, y me llenaba de adrenalina ver ventas nuevas. Si hoy estás en esa etapa con tus primeras campañas, te va a servir el checklist que uso para optimizar campañas de búsqueda.
De una venta por mes a un equipo de seis personas
Con Google Ads andando, empecé con Facebook Ads. Después vi que tenía mucho tráfico que no convertía, así que me metí en CRO: qué podía cambiar dentro de la web para que más personas compraran. Descubrí el email marketing, del que no tenía ni idea: armamos una newsletter, sumamos emails de carrito abandonado e instalé mejores medios de pago.
La operación empezó a crecer y necesitamos a alguien que atendiera al cliente — porque al cliente lo había atendido yo desde el primer día. Contratamos a esa primera persona, que además diseñaba, después a otra de posventa, y armé también ese sector. Cuando me di cuenta éramos cinco o seis personas operando un e-commerce que funcionaba muy bien.
Para mí fue una etapa espectacular: vivir el ir de cero a cien, de algo que no funciona a algo que funciona y genera trabajo. Fue un orgullo formar parte de eso. Y ahí me di cuenta de que esto era mi pasión.
Dejar la carrera para dedicarme a esto
Dejé Programación y me puse a formarme en serio en marketing digital: especializaciones, másters, todo lo que me permitiera seguir avanzando y especializándome. Después el dueño de la empresa me propuso repetir la jugada — “hagamos lo mismo con esta y con esta otra empresa” — e hice otro e-commerce de cero.
Y cuando me di cuenta, podía hacerlo por mi cuenta. Se lo dije con todas las letras: adoraba esa empresa, fue mi cuna y aprendí todo ahí, pero quería crecer. Así que los tomé como clientes de mi propia agencia. Ahí nació Caissa, la agencia que cofundé, especializada en ayudar a pequeñas y medianas empresas a crecer y generar resultados de negocio.
Cuando grabé este video, en 2024, llevaba casi cuatro años trabajando día a día en la agencia, con 10 empleados y creciendo. Es un orgullo poder empujar el crecimiento de distintas empresas y, también, dar trabajo. La historia completa — con lo que vino después — la tenés en la página sobre mí, y parte de esa experiencia es la base de las charlas que doy.
Por qué te cuento esto
Uno de los motivos por los que creé el canal de YouTube es compartir mis mejores estrategias, mis mejores tácticas y mi experiencia en el mundo digital, para que vos también puedas hacer crecer tu negocio. Este video fue el primero del canal justamente por eso.
Y si tuviera que resumir mi forma de empezar en marketing digital, es esta: no arranqué con un curso, arranqué con un problema real que había que resolver. Las campañas, el CRO, el email marketing — todo lo aprendí porque la operación lo pedía.
Si estás en ese punto y tu próximo paso son los anuncios, antes mirá qué revisar antes de invertir en Google Ads. Mejor confirmar o descartar el canal con datos desde el día uno.
Preguntas frecuentes
¿Cómo empezó Manu Ferrini en el marketing digital?
En 2017, trabajando para una empresa con tres sucursales físicas que vendía muy bien, pero online no vendía nada. Desarrollé su e-commerce en PrestaShop y, cuando las ventas no llegaron, descubrí Google Ads y creé mis primeras campañas de búsqueda. El primer mes hubo una venta; el segundo, tres o cuatro.
¿Hace falta saber programar para empezar en marketing digital?
A mí la programación me ayudó mucho para desarrollar la tienda, pero el marketing lo aprendí trabajando y estudiando a la vez: 10 horas de trabajo y 4 a 6 de estudio por día. Lo que más pesó no fue el código: fue aprender resolviendo un problema real de un negocio.
¿Conviene dejar la facultad para dedicarse al marketing digital?
Yo dejé Programación cuando me di cuenta de que esto era mi pasión, pero no dejé de formarme: hice especializaciones y másters que me permitieron seguir avanzando en mi carrera. La decisión no fue estudiar o no estudiar: fue elegir qué estudiar.
¿Querés la historia completa — y lo que vino después?
Está en la página sobre mí. Y si estás haciendo crecer un negocio con anuncios: trabajo con PyMEs que invierten más de 2.000 USD por mes, y en el canal hay un video nuevo cada semana.